Un total de catorce locales se juegan la renovación de uno de los mayores reconocimientos culinarios. Solo Culler de Pau, de O Grove, cuenta con dos estrellas. Y la última incorporación, Auga e Sal, cerró a los cinco meses de obtener la estrella
En estos locales no usan ni gas ni electricidad ya que las brasas y el humo son los ingredientes comunes con los que estos chefs trabajan los productos de temporada, todos ellos en posesión de estrellas Michelin