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El valiente giro vital de la chef María Marte

La Voz / AFP REDACCIÓN

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Jose Antonio Rojo

La cocinera dominicana, con una historia que parece salida del mejor guión de película, da un nuevo rumbo a su trayectoria tras haber logrado en Madrid las dos estrellas Michelín

31 ene 2018 . Actualizado a las 20:57 h.

Su historia personal tiene algo de épico: aterrizó en España en el año 2003, dejando dos mellizos en su país de origen, para vivir con su hijo mayor, de ocho años, instalado con su padre. María Marte comenzó fregando platos en el reputado restaurante del Club Allard, en el madrileño barrio de Argüelles, y cuando se presentó la ocasión, pasó a la cocina, dirigida por el entonces chef Diego Guerrero. El jefe fue delegando en sus talentos, y cuando en el 2013 se marchó, María Marte logró revalidar las dos estrellas Michelín conquistadas en el 2007 y el 2011. Ahora que lo ha conseguido todo y ha demostrado su valía, la cocinera anuncia que volverá a su tierra para crear un escuela de cocina.

La chef dominicana del restaurante madrileño Allard aprovechará los 50.000 euros de un galardón recibido recientemente, el Premio Eckart Witzigmann a la Innovación, para crear una escuela en su país, tal y como confirmó su representante. Allí va a «enseñar a las mujeres más humildes de su país los secretos que ella ha aprendido en los fogones», de forma que estas puedan tener un mejor futuro, según dijo en una entrevista en El Mundo.

La chef dominicana ha decidido darle un giro a su vida, para entre otras cosas dedicar más tiempo a sus tres hijos, ya adolescentes. En tres semanas se reinstalará en su país de origen, pero mantendrá un estrecho contacto con el Club Allard, «que acogerá dentro de unos meses a las mejores alumnas de la escuela gracias a una beca», dijo al rotativo madrileño.Más adelante se plantea también abrir su propio restaurante, para dar a conocer lo mejor de la cocina mediterránea.