Países como Suecia o Dinamarca esperan enterrar los billetes y monedas en cinco años; la autoridad monetaria cree que el «cash» coexistirá con el virtual durante al menos una década
El populismo, el terrorismo, la inseguridad en las fronteras y la anemia económica azotan ahora a una Unión aterida ante la multiplicidad de voces que marcan caminos opuestos hacia los que remar