El famoso cefalópodo recibió del alcalde de la localidad ourensana, quien se trasladó a Alemania, una placa de plata y una escultura de un pulpo en bronce.
«¡Iniesta de mi vida!», el tema del dúo barcelonés, está tomado de las palabras que pronunció José Antonio Camacho, mientras narraba el gol del jugador contra Holanda.