Tras forzar a la Real Federación Española a dar su brazo a torcer, el dúo vilagarciano debe recuperar tres meses de parón en tres días para el asalto final a la plaza olímpica
Óscar Villar trabaja desde hace cuatro años en el astillero Nobiskrug de Kiel y lamenta el sistema que le obligó a hacer las maletas para poder emplearsequiero volver