McChrystal, comandante de las tropas estadounidenses, ha pedido refuerzos que oscilan entre los 30.000 y 40.000 soldados, y que se sumarían a los 68.000 actuales.
El presidente perfiló ayer con miembros del Congreso la nueva estrategia en el país asiático, mientras Gates exige a los militares que no hagan públicas sus opiniones