Los manifestantes, alrededor de 250, se concentraron con pancartas en las que se podía leer: «Unidos contra la represión» o «Rui Pereira y Rubalcaba, No Vales».
Son medio centenar los firmantes de la misiva remitida al ministro de Cultura, Frédéric Mitterrand, para expresar su satisfacción por la inclusión de la fiesta en el catálogo francés