El primer presidente de la entidad municipalista sigue clamando contra «el tren de la edad de piedra» que une Galicia y Portugal, como decía en La Voz hace 25 años
El comité de ética de la Comisión Europea considera que el expresidente respetó el periodo de espera de 18 meses previsto en el código de conducta para aceptar un puesto relacionado con sus antiguas funciones