Socialistas y comunistas llegaron a un acuerdo con una constructora para urbanizar la isla vilagarciana con hasta cuatrocientas viviendas, algo que finalmente no se llevó a cabo por la contestación ciudadana
Un estudio de Illas Atlánticas analizó la población de porcos bravos, cuyas incursiones los llevan necesariamente a cruzar la carretera de Vilagarcía a Cesures