Blázquez realizó un llamamiento al diálogo para que se reintegre «la convivencia en la diversidad» dentro del marco constitucional y el respeto a las leyes
La clave de arco del consenso pacificador de 1978 consistió en proclamar, de un lado, un principio democrático esencial: que en nuestro país ninguna confesión religiosa tendría carácter estatal