TODO EN ELLA ES EXCESIVO Kim Kardashian no tiene medida. De enseñar joyas y carne ha pasado al modo chándal en un intento de que todos sepamos que no volverá a atraer a los ladrones. Y aún llama más la atención.
Una empresa californiana comercializa un kit por 69,99 dólares con el que parodian el robo sufrido por la mujer de Kanye West en su apartamento de París