Otro de los objetivos es reducir un 40 % las emisiones del transporte marítimo, lograr que un 40 % del combustible que se utilice en la aviación sea bajo en dióxiodo de carbono y que la mitad de los desplazamientos de media distancia pasaen de la carretera al tren.
El desastre que amenazó a Fukushima ha despertado el debate sobre la seguridad de las nucleares. Pero todas las fuentes de energía tienen ventajas e inconvenientes y el consumo sigue aumentando