La canciller alemana, la segunda más longeva en el cargo tras Helmut Kohl, ve cómo su era se apaga entre el agotamiento y las diferencias con sus socios de Gobierno
Vuelca su ira sobre Alemania, a la que acusa de estar «totalmente controlada por Rusia», y ofende a los aliados que todavía no invierten el 2 % en defensa al considerarlos morosos