El veterano político socialdemócrata irrita al Gobierno alemán y a su partido por participar en un controvertido evento al que solo acudieron políticos de extrema derecha y ultraizquierda
17 asociaciones regionales pedían la apertura de un expediente contra el excanciller y su expulsión por los vínculos con Putin y los consorcios controlados por el Kremlin
La decisión se produce tras la amenaza de ser incluido en la lista de sancionados por la UE y de retirarle el Bundestag parte de sus privilegios como exjefe de Gobierno