«620.000 refugiados rohinyá han escapado solo a uno de los casos más brutales de persecución masiva (...) La idea de que ahora Birmania les de la bienvenida con sus poblados quemados y los brazos abiertos es de risa», dice la organización
La destrucción de viviendas, ganado, reservas de alimentos, cultivos y hasta árboles en las aldeas que habitaban muestran la intención de hacer imposible su retorno
Tras escapar de la represión del ejército birmano, huir durante días bajo la lluvia y llegar a otro país (Bangladés= a vivir en donde pueden, los rohinyás sufren ahora la amenaza de la enfermedad