El anuncio del inicio de la segunda fase del alto el fuego en Gaza de manos del presidente de EE.UU., Donald Trump, cumple este miércoles una semana en la que el magnate ha nombrado numerosos cuerpos para administrar el enclave, pero en la que nada ha cambiado para su población.
La operación militar se paralizó «in extremis» e incluso se cerró el espacio aéreo del país, cuyo representante en la ONU ha afirmado que su Estado responderá a cualquier agresión con una acción «decisiva»
Trump celebra, desde el despacho oval, que Teherán frene las ejecuciones de manifestantes, aunque recuerda que comprobará si el cese de la represión es veraz