El cardenal ha destacado que el elevado número de participantes en la Jornada Mundial de la Juventud da muestra de una Iglesia «verdaderamente católica y universal».
Benedicto XVI ha advertido a los jóvenes sobre las tentaciones. «Es importante no sucumbir a ellas porque en realidad conducen a algo tan evanescente como una existencia sin horizontes, una libertad sin Dios».