La sentencia condena a un banco a rehacer el préstamo, suscrito en francos suizos y luego en yenes, porque entiende que no hay prueba de que el cliente recibiera información adecuada para negociar la opción
La retribución de la persona que más cobra en la entidad es el resultado de multiplicar la media de los salarios mínimos por 27,7. El gasto total en personal asciende a casi 249,7 millones de euros