El edificio, además de vivienda del portavoz de Vox en el Congreso, alberga el estudio de arquitectura de Rocío Monasterio, sin que tenga una licencia de funcionamiento
El reparto accionarial se ha convertido en un escollo insalvable en las conversaciones. La entidad asturiana pretendía tener entre un 43% y 45% de la futura entidad