El Gobierno de Erdogan ha solicitado la cooperación de Bagdad y Washington para impedir que los kurdos empleen el norte de Irak como base de operaciones contra Turquía.
Otras 52 personas han resultado heridas en el ataque aéreo. Estados Unidos asegura que el objetivo eran criminales responsables del secuestro de soldados.
La advertencia tiene lugar luego de que el Parlamento turco autorizara al Ejército a intervenir en el norte de Irak contra los rebeldes separatistas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán.