La nueva regulación de la jurisdicción universal limita la actuación de la Justicia española a los casos en los que existan «vínculos relevantes» con nuestro país.
ETA planeó asesinar al juez de la Audiencia Nacional con un veneno introducido en una botella de coñac que le sería enviado como regalo de un falso admirador, según publica el diario 'El País' en su edición de hoy.