Un año después de su despedida y con la presencia del «Big Four», el balear recibió el tributo jamás soñado de Roland Garros tras escribir una inolvidable «historia de amor» forjada a lo largo de 14 títulos
«Gracias, entrenador Andy, por todo el esfuerzo, la diversión y el apoyo durante los últimos seis meses dentro y fuera de la pista. Disfruté mucho profundizando nuestra amistad», anunció el serbio