La compañía aérea también se disculpa por haber tenido que despertar a los jóvenes a altas horas de la madrugada para viajar hasta el aeropuerto neoyorquino
El aeropuerto de Asturias se convirtió la noche y madrugada del domingo al lunes en la improvisada sala de espera para el alrededor de doscientos viajeros