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«Pink», el primer poblador de Europa que reescribe la evolución humana

Raúl Romar García
R. Romar REDACCIÓN / LA VOZ

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

Nature

El pariente de los humanos vivió en Atapuerca hace entre 1,1 y 1,4 millones de años

12 mar 2025 . Actualizado a las 20:09 h.

La familia crece. El nuevo miembro se llama Pink y vivió en la sierra de Atapuerca, en Burgos, hace entre 1,1 y 1,4 millones de años. Es el representante del género Homo más antiguo del que se tiene constancia que haya existido en Europa Occidental y su descubrimiento ha reescrito de la historia de la evolución al añadir una nueva pieza de un puzle aún incompleto. El hallazgo constituye un nuevo hito para los investigadores que trabajan en Atapuerca y para la ciencia española.

Todo empezó durante la campaña de excavación del 2022 en el yacimiento de la Sima del Elefante, en la sierra burgalesa, cuando el equipo de investigación de Atapuerca recuperó varios restos de la parte izquierda de la cara de un individuo adulto.

Se trataba del fósil ATE7-1, que el grupo bautizó coloquialmente como Pink (rosa en inglés), en honor a su descubridora, Rosa Huguet, investigadora del IPHES-CERCA y profesora asociada de la Universidad Rovira y Virgili (URV), que junto al científico de origen gallego del mismo centro, Xosé Pedro Rodríguez-Álvarez, coordinaron los trabajos de excavación.

¿Qué era?, ¿a quién pertenecía esa cara? Tres años después, y tras un complejo estudio en el que se combinaron técnicas clásicas y modernas de reconstrucción virtual, ha llegado la respuesta en un trabajo publicado en Nature. No hay dudas: se trata del primer poblador de Europa occidental. Vivió en este entorno mucho antes que el Homo Anteccesor, descubierto también en Atapuerca y cuya existencia data de hace 860.000 años. Habitaba en un paisaje conformado por zonas boscosas, praderas húmedas y fuentes de agua estacionales, lo que proporcionaba un entorno rico en recursos para los primeros europeos.

 Pero, ¿se trata realmente de una nueva especie de homínido? Los investigadores aún no tienen pruebas suficientes para certificarlo, por lo que han optado por una opción intermedia. El resto del género homo ha sido atribuido a Homo affinis erectus. O, lo que es lo mismo, podría ser una especie distinta, pero también podría ser una variante del Homo erectus, con el que guarda similitud. Si fuera este último caso también se trataría de un hallazgo excepcional, porque no se tiene constancia de que esta especie llegase a Europa Occidental en su salida de África.

Nature

 «Estamos hablando de una especie desconocida que vivió en Europa, pero quizás no de una nueva. Lo que decimos en el trabajo es que es distinta porque no se conocía que el Homo erectus hubiera estado en Europa. Y lo que sí es seguro es que es el primer poblador, porque hasta ahora el más antiguo que conocíamos era el Homo antecessor, identificada en el yacimiento de la Gran Dolina», precisa Rosa Huguet.

 Coincide la paleoantropóloga ourensana María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CNIEH). Estamos documentando —dice— una población humana que no conocíamos en Europa y esto abre un episodio completamente nuevo. Atapuerca ha vuelto a hacer historia porque vamos completando la enciclopedia de la evolución y esto es algo muy emocionante».

Homo affinis erectus presenta rasgos más primitivos que Homo antecessor, del que claramente está diferenciado según la investigación realizada, pero guarda características que se asemejan a algunos especímenes que se incluyen en la especie Homo Erectus, pero «no tenemos datos suficientes como para concluir que sí lo es». Presenta similitudes en la forma de la estructura de la nariz, plana y poco desarrollada, pero no muchas más.

 El fósil no solo amplía el conocimiento sobre los primeros pobladores de Europa, sino que también plantea nuevas preguntas sobre el origen y la diversidad de los homínidos —los antepasados de los humanos— que habitaron el continente. «Este descubrimiento augura otra época prodigiosa para el yacimiento de Atapuerca», apunta el científico de origen gallego José María Bermúdez de Castro, codirector del Proyecto Atapuerca.

Así también lo cree Rosa Huguet, que apunta que serán necesarios varios años de trabajo para responder a las preguntas que abre el nuevo hallazgo. «Esto cambia completamente el planteamiento de lo que sabíamos hasta ahora, porque, básicamente, ponemos a un nuevo personaje en la historia de la evolución», dice. ¿Cómo surgió Homo affinis erectus?, ¿cómo se extinguió?, ¿pudo haber convivido en algún momento con el Homo antecessor». Las respuestas aportarán más capítulos a la enciclopedia de la evolución.

 En la Sima del Elefante también se recuperaron herramientas de piedra y restos faunísticos con marcas de corte, lo que indica que este espécimen empleaba tecnología lítica para el procesamiento de animales. «Las herramientas de cuarzo y sílex halladas, aunque sencillas, indican una estrategia de subsistencia efectiva y demuestran la capacidad de estos homínidos para explotar los recursos de su entorno», apunta Xosé Pedro Rodríguez-Álvarez.

El descubrimiento de Pink supone un nuevo paso adelante para el Proyecto Atapuerca y para el estudio del poblamiento humano de Europa. Según la doctora Marina Mosquera, director del IPHES-CERCA, «este yacimiento es clave para entender nuestros orígenes y el nuevo hallazgo refuerza el papel de Atapuerca como un referente mundial en el estudio de la evolución humana».

En la investigación también participó el arqueólogo de la Universidade de Santiago Arturo de Lombera, por lo que este hallazgo de relevancia mundial cuenta con una destaca presencia de científicos de la comunidad.