Los motores de gasolina todavía tienen mucho que decir, y más si van asociados a un sistema de hibridación ligera como en el Mercedes GLC Coupé. Tiene el aspecto de un SUV, pero con una estética deportiva, y va más pegado al suelo y por lo tanto tiene un mejor comportamiento en asfalto que el modelo del que deriva. La lista de opciones es interminable y permite equipar el coche con el máximo lujo y tecnología.
Javier Armesto