Medio Ambiente sellará la incineradora de Comesaña ante el riesgo de contaminación
Los análisis confirman la necesidad de impermeabilizar unos terrenos donde se amontonan toneladas de cenizas tóxicas El gobierno vigués y la Consellería de Medio Ambiente están negociando las condiciones del sellado de los terrenos de la vieja incineradora de San Andrés de Comesaña. La iniciativa surge tras el encargo de análisis que demuestran la toxicidad de los residuos allí abandonados y el riesgo que supone su posible filtración hacia ríos y manantiales. Junto a la instalación, que dejó de funcionar en 1995, hay amontonadas miles de toneladas de cenizas. Son el resultado de dos décadas quemando basura. Ahora el objetivo es impermeabilizar la zona con un sistema similar al del vertedero de O Zondal. El concejal Amador Fernández descarta el traslado de la tierra porque no existe una cantera de seguridad donde llevarla. Aboga también por la demolición del edificio.