Los Países Bajos lideran una ofensiva para acabar con la precariedad en este sector y proponen una tarifa única de 16 euros la hora por sus servicios, cinco por encima de la del salario mínimo
La autoridad monetaria teme que los precios bajos se cronifiquen y acaben pasando factura al crecimiento y al empleo. El alza del IPC se ha estancado en un modesto 1,4 %, lejos del 2 % que se había marcado como objetivo