La recaudación de las entradas del concierto, a un precio de cinco euros, se destinará a financiar los proyectos de educación, alimentación y sanidad para los más de 300 niños huérfanos de la Misión de Mishikishi en Zambia.
La secretaria de Estado estadounidense quiere llegar a los 7 millones de dólares al año. Considera que la malnutrición infantil debe ser uno de los temas centrales de la ONU.