Orlando Jiménez Forero, piloto con 38 años de experiencia y que ha participado en la investigación de 300 accidentes aéreos cree que el aparato iba a demasiada velocidad y a una altura muy superior para una operación de aproximación a un aeropuerto.
Ocho de los fallecidos murieron en acciones de guerra, 79 en accidentes aéreos (62 en el Yak-42 y 17 en el helicóptero Cougar), dos en accidentes de tráfico y uno por un infarto.
El juicio continuará mañana, día 2 de febrero, con los testimonios de otros militares y representantes de las empresas implicadas, a las que se pide más de 60 millones de euros en indemnizaciones.
Un magistrado de Zaragoza repite esta semana el juicio civil contra las empresas que fletaron el vuelo en el que murieron 62 militares, tras anularse en el 2006 la primera condena por un defecto de forma.