Ahora que consumir los productos de cada estación es tendencia, el mercado tiene un aliado en la berza cultivada en la Terra Chá que no deja de crecer en ninguna estación.
Siendo niño, Amador Bañobre aprendió con rapidez el catecismo y comenzó a ayudar al sacristán de su parroquia. Su relación con el ámbito religioso se ha mantenido firme desde entonces