El alcalde vigués negó haber defendido que se diera prioridad a los parados locales argumentando que «yo no puedo obligarles ya que sería un delito. Aunque masivamente son de Vigo, son las empresas las que lo deciden»
En un país en el que cualquiera puede personalizar las placas de sus automóviles, la prohibición en Texas de la bandera confederada provoca un cisma que llega a la Corte Suprema