El hostelero vigués decía que las conductas eran tan livianas que no eran delitos, y que doce delitos que le atribuyeron quedaron despenalizados, lo que el Tribunal Supremo rechaza
La ley que entró en vigor el 1 de abril les obliga a conciliar y eso supone gastos. Presentaron 8.000 casos en tres meses en los juzgados de Vigo para ahorrar: «Todo lo que tenían, lo enviaron»