Durante ese año, el último de Steve Jobs al frente de la empresa, se vendieron en todo el mundo más de 72 millones de teléfonos iPhone, 32,5 millones de reproductores iPod y casi la misma cantidad de tabletas iPad.
La Bolsa consiguió salvar los 8.800 puntos, tras la presentación de resultados empresariales dispares en Wall Street y los problemas de la banca francesa por su exposición a la deuda griega.