Día 49 del ataque de Rusia a Ucrania. Mariúpol está tratando de librar, de forma agónica, su última batalla. Las fuerzas ucranianas apenas tienen munición ni comida pero siguen resistiendo en la ciudad. Han capturado a un alto mando aliado de Rusia y el presidente, Volodimir Zelenski, se ofrece a intercambiarlo por niños y niñas cautivos. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha acusado a Putin de genocidio.
La ciudad sigue aislada y a punto de sucumbir a los rusos, que siguen lanzando intensos ataques sobre esta urbe portuaria clave para Putin. Ucrania teme que Moscú simule atentados en su territorio para «agitar» a la población rusa
El presidente Putin y sus principales asesores denuncian que las autoridades ucranianas manipulan cadáveres y fosas comunes para exponer los crímenes de guerra rusos