La falta de párkings en los arenales vigueses y de un servicio directo de transporte público obliga a los usuarios a madrugar cada vez más para lograr estacionar el vehículo
A partir de julio, el billete ordinario costará 2,40 euros y el de ida y vuelta económico, 3,20. La empresa lo justifica por la caída del número de usuarios: más de un 50 % en dos años