La esposa, vecina de Vigo, aprovechó que su marido la había nombrado administradora de su empresa de asesoramiento a deportistas aunque, en la práctica, ella no tenía ninguna función. También sacó 215.000 euros de la cuenta de gananciales. Su primo la ayudó a borrar el rastro del dinero.
El vehículo desprendía un fuerte olor a marihuana. La madre tuvo que desplazarse urgentemente desde Portugal para recoger a la niña en la comisaría en plena madrugada