El periodista, que recoge en un libro anécdotas de banquetes reales, asegura que los Reyes «no se ponen de acuerdo ni en sus inclinaciones gastronómicas».
El estudio muestra que esa mortalidad ha bajado en el mundo un 35 % en los últimos 30 años, al pasar de más de medio millón de muertes en 1980 a 343.000 en 2008.