Los participantes, que han coreado consignas «Ahí vive un torturador» o «Verdad, justicia y reparación», denuncian «la absoluta impunidad de los crímenes y de los criminales franquistas»
El acto tuvo lugar en Val do Dubra, dos años después de que los restos fueran recuperados por la Asociación de Recuperación de Memoria Histórica en una fosa común