La exposición, que podrá visitarse hasta el 9 de octubre, analiza le evolución de los relicarios desde simples cajas que contenían restos humanos hasta valiosísimos objetos de gran importancia ritual y belleza artística.
El encuentro pretende ahondar en la tolerancia cero planteada por el papa Benedicto XVI contra la pederastia en el seno de la Iglesia, y promover una cultura de prevención