El papa Francisco impartió desde el balcón central de la basílica de San Pedro la tradicional bendición «urbi et orbi» ante los miles de peregrinos de todo el mundo allí congregados pese a la lluvia y saludó el acuerdo con Irán.
Juan Barros soportó estoicamente la protesta de cientos de personas entre los gritos de «pedófilo» y «fuera». Tres personas fueron detenidas durante la toma de posesión
El papa Francisco acepta la dimisión del británico Keith O'Brien, quien había sido acusado en el 2013 de «comportamientos sexuales inapropiados hacia otros religiosos»