Abel Losada compareció junto al alcalde ante la máquina quemada, valorada en más de 100.000 euros, en lo que aparentemente fue un fuego intencionado, ya que la batería estaba desconectada
El Concello de Silleda advirtió a la Xunta de este acto vandálico, además de reiterar en su escrito la necesidad de actuar en el muro oeste del claustro