Hasta el año pasado los exámenes de de la universidad de Jutendo tenían unas medidas correctoras para favorecer a los hombres porque consideraban que las mujeres maduraban antes y tenían mejores habilidades de comunicación
Santiago perdió en ocho años doscientos puestos, pero sigue estando entre las 700 mejores universidades sobre un total analizado de 4.000 de todo el mundo