Un mes después de la catástrofe que terminó con la vida de más de 8.600 personas, los damnificados esperan rehacer sus vidas mientras que la ONU ha mostrado su decepción por la escasa respuesta internacional
Unicef calcula que al menos 74 los niños han fallecido y mas de 40 han sufrido la amputación de alguno de sus miembros desde que la coalición liderada por Arabia Saudí comenzó su ofensiva