Su expulsión de las redes llega días después de defender en la semana de la moda de París unas camisetas con el mensaje «White lives matter» (las vidas blancas importan)
La operación está a la espera de que se celebre un juicio, después de que el magnate tratara de anular la compra aduciendo que el número de «bots» es mayor del declarado por la compañía