El delincuente se hizo amigo de la víctima y se inventó una historia para convencerla de que cargara en su cuenta varios teléfonos móviles de alta gama
El TSXG considera que la compañía, que deberá indemnizarla con 1.500 euros, atentó contra su integridad moral, pero rechaza que vulnerase su derecho al honor y a la integridad física