La primera victoria ya fue confirmada con el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia que vio probado el fraude de ley y la precariedad de los contratos de los técnicos de apoyo a los grupos de investigación
La Justicia le dio la razón a la trabajadora en primera instancia al considerar «humillante y vejatoria» su nueva ubicación, pero el alto tribunal gallego enmienda ese primer fallo