Los dos implicados fueron grabados en vídeo en la calle Hernán Cortés, lo que permitió que un testigo protegido los identificase al verlos en las imágenes. El tribunal califica el ataque de «brutal cascada de puñetazos y patadas»
La empleada pública padecía inflamación bajo la piel, ansiedad, falta de placer, síntomas depresivos desde hace diez años y un trastorno de personalidad asociado a un duelo complicado