No sacan discos, hacen videoclips. Sus letras definen y hablan de barrios cargados de armas, drogas y pandillas. Un retrato de la España suburbana que se ha inflado hasta el éxito masivo bajo la etiqueta de una música procedente de EE. UU. que aquí posee sus propias normas y estilo.
El calendario consolida las citas veteranas, añade otras convocatorias que pican alto y diversifica una oferta que no parece flaquear a pesar de la competencia y el fantasma de la saturación