El temblor se sintió con una intensidad de cuatro en la escala japonesa de siete niveles, centrada más en el alcance que en la intensidad del temblor, en varias ciudades de Ibaraki y Chiba, al este de la capital japonesa.
La Comisión Europea en conjunto con el Banco Mundial acordó ayudar con más de 50 millones de uros al Fondo global para los desastres naturales en África, Caribe y Pacífico.