Capitanich denunció que «el mundo no puede estar bajo la espada de Damocles de grupos minúsculos oligárquicos» que «conspiran contra la estabilidad del sistema económico y financiero internacional»
Moscú alude a un «golpe publicitario» por parte de Francia y Pekín dice que «siempre tiene reservas» a la hora de llevar a un país a la corte. Los demás miembros consideran que los vetos ayudan a la impunidad de Al Asad y de los grupos terroristas